Pretender sintetizar en un artículo que no llegue a ser soporífero, todo lo acontecido en una de las carreras más largas de la historia, resultaría una tarea de locos, pero en nada comparable con el delirio de Gran Premio que pudimos contemplar, y que sin duda debería pasar a la hemeroteca de todo aficionado a este deporte. La culpable de todo fue la lluvia que se cebó sobre el trazado del circuito Gilles Villeneuve. En estas circunstancias de baja adherencia se suceden las pasadas de frenada, los saltos de las chicanes, los toques, los alerones rotos, las colisiones, los accidentes, incluso algún comisario que casi es atropellado al retirar los restos de un accidente…en definitiva, que al final el coche de seguridad se convirtió en uno de los protagonistas de la carrera debido a sus múltiples apariciones (cinco veces).
El sábado la parrilla había quedado configurada con el mismo poleman de casi siempre, es decir, Sebastian Vettel que se metió en el bolsillo su sexta pole de la temporada, manteniendo a su equipo con el 100% de las primeras posiciones desde el comienzo del campeonato. Ni siquiera la aparente debilidad del RB7 en una pista como esta sin curvas rápidas que favorezcan a su aerodinámica, ni las buenas vibraciones que emanaban del equipo Ferrari pudieron evitarlo, ya que Alonso y Massa solo pudieron ser segundo y tercero; posiciones de salida que resultan ser las mejores hasta ahora.
El hecho de que en el momento de la salida no cayera ni una sola gota sobre la pista no evitó que el director de carrera, Charlie Whiting, en un exceso de prudencia ante un asfalto que aún no había secado, nos privara de la emoción de tal instante al decidir comenzar la prueba detrás del coche de seguridad. Una ventaja para Vettel que no ve peligrar si posición de privilegio esos momentos de tanta tensión, lo que resulta toda una pantomima que no casa con la esencia de este deporte. Si señores, este deporte es un deporte de riesgo y aunque es obvio que la seguridad debe primar sobre todo, últimamente a los pilotos se les mima demasiado. Recordemos que son los mejores del mundo y que deben adaptarse a todas las circunstancias por muy duras que estas sean. Al menos esto era algo indiscutible no hace muchos años, donde además, las medidas de seguridad brillaban por su ausencia. Me gustaría ver las caras de Senna, Prost, Hill, Lauda y compañía si en sus tiempos y ante acontecimientos similares les hubieran hecho salir detrás de un coche de calle con luces en el techo…seguro que se hubieran reído de lo lindo. El que no quiera correr que se dedique a jugar al mus. Y pensar que el Sr. Ecclestone quiere poner aspersores en las pistas para mejorar el espectáculo…Me parece que alguien ha perdido el rumbo.
Tras la disputa de algo más de veinte vueltas y ante una pista impracticable, se optó por sacar bandera roja y suspender la prueba durante dos interminables horas, para volver a reanudarla con una pista en fase de secado que se convertiría en el quebradero de cabeza de equipos y pilotos en su intento de acertar con las gomas adecuadas a calzar en tales circunstancias.


La parrilla del Gran Premio contaba una vez más con la presencia de tres españoles ya que a los habituales, Alonso y Alguersuari se uniría De la Rosa, al que su antiguo equipo, Sauber, llamaría para sustituir al mexicano Sergio Pérez que tras un primer contacto con el coche después de su accidente de Mónaco sintió molestias que le impidieron disputar la carrera. Suerte dispar en todo caso para los tres, ya que Fernando fruto de una mala estrategia por parte de su equipo –otra vez-, que le hizo entrar a boxes cuanto marchaba segundo para montar neumáticos intermedios cuando se avecinaba el aguacero, tuvo que pelear en el medio de pelotón sufriendo un toque con Button que le dejó fuera de carrera en la vuelta 37. Por su parte Pedro de la Rosa, que también se quejó de un toque con Button, concluyó en la duodécima posición habiendo dejado un buen sabor de boca, ya que estuvo cerca de los putos. Aunque el que brilló con luz propia fue Jaime Alguersuari que tras una carrera impecable logró concluir en octava posición, en el que es su mejor resultado en Fórmula 1. Además hay que destacar que el equipo español HRT ha logrado meter en la posición decimotercera a uno de sus monoplazas (Vitantonio Liuzzi) siendo este también el mejor resultado de su historia.
El espectáculo de la carrera, aparte de la lluvia, vino de la mano de los pilotos del equipo McLaren. Lewis Hamilton, que se ha convertido en el perejil de todas las salsas, se tocó con Webber cuando se lanzó la carrera y después con su propio compañero de equipo en plena recta de meta cuando le pretendía adelantar, impactando contra el muro y destrozando la transmisión posterior de su monoplaza por lo que tuvo que retirarse. Le llueven las críticas al inglés y no es para menos, pero lo cierto es que, aunque a veces va demasiado lejos, sus intervenciones ofrecen espectáculo a raudales.
Final inesperado:
En el trascurso de la última vuelta y cuando parecía que Vettel, que se había mostrado un sólido líder durante toda la prueba pese a su alocado desarrollo, sobrevino la sorpresa ya el alemán comentó un error en la curva 6 al frenar en la zona mojada que provocó un pequeño trompo y puso en bandeja la victoria a Jenson Button que le venía presionando, y que sin duda devuelve al joven alemán la senda de los mortales: Si señores, Vettel es humano y vulnerable a la presión.
La victoria del británico de McLaren resulta más impresionante aún si tenemos en cuenta su trayectoria en el transcurso de la carrera: Tomaba la salida en séptima posición tras una mediocre clasificación; se arriesgó con la estrategia en los primeros lances de carrera; pasó por boxes en ¡seis ocasiones!, y tuvo varios encontronazos con distintos pilotos que demostraron que su MP4-26 es indestructible: primero con su compañero de equipo, más tarde con Fernando, después con Pedro…siendo considerados lances de carrera los comisarios y por tanto exentos de sanción. Justa en todo caso la victoria del inglés que para nada contaba en las quinielas pero que estuvo agresivo y constante en unas circunstancias de las que siempre sabe sacar provecho.
Pese a todos los avatares acontecidos en esta loca carrera, Sebastian Vettel sale de Montreal más líder que nunca, ya que atesora una ventaja de nada menos que 60 puntos con el segundo clasificado, Jenson Button. Alonso que es quinto está a 92 puntos, lo que sin duda está haciendo que el equipo de Maranello se plantee desistir de una vez por todas de luchar por esta temporada para centrarse ya en el año 2012, siendo las próximas carreras cruciales para el futuro inmediato de la Scuderia.
Resultado de la carrera:




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