jueves, 14 de julio de 2011

G.P. Gran Bretaña 2011: Alonso doblega a los Red Bull

Que mejor forma de conmemorar el 60 aniversario de la primera victoria de la Scuderia en la historia de la Fórmula 1 que hacerlo ganando en el mismo circuito donde, en los albores de este deporte, el argentino José Froilán González lo lograra a los mandos de aquel mítico Ferrari 375 F1, con el que, como si fuera un augurio de lo que acontecería después, el propio Fernando pudo deleitarse en los momentos previos de la prueba.

En clasificación, las distancias entre los RB7 y los Ferrari se tornaron muy exiguas. No en vano, y pese a la tercera posición, tan solo una décima separó al de Oviedo de la pole,  que una vez más fue a parar a manos del equipo de la bebida energética, que han logrado todas en esta temporada. Pero esta vez, el afortunado poleman fue el australiano Mark Webber que obtiene su segunda pole de la temporada, arrebatándosela a su compañero por tan solo tres centésimas. La presencia inoportuna de una ligera lluvia privó a los pilotos de un segundo intento que hubiera podido cambiar la configuración de la parrilla.

Muchas esperanzas se habían depositado sobre Fernando y la posibilidad de que rompiera la abrumadora racha de Sebastian Vettel. Y en carrera, el asturiano no falló. Los primeros lances de la prueba fueron complicados. La presencia de zonas encharcadas merced a una inesperada lluvia previa, obligó a los pilotos a tomar la salida con neumáticos intermedios. Alonso mantuvo su tercera posición pero tras la monta de los slicks, su Ferrari adoleció de problemas a la hora de calentarlos adecuadamente, por lo que se vio superado por el británico Lewis Hamilton que, saliendo desde la 10ª posición protagonizó una bonita y arriesgada remontada. Por aquel entonces, el alemán de Red Bull, Sebastian Vettel, que en la salida había ganado la partida a su compañero de equipo Mark Webber, se había marchado en solitario y disfrutaba de una cómoda ventaja, pero parecía que su ritmo no eran tan aplastantes como en carreras precedentes, mientras que el español imprimía un magnífico ritmo de carrera recuperando posiciones hasta ubicarse en la segunda posición tras adelantar en pista a Hamilton y en boxes a  Webber tras un mal pit stop.

La distancia con el líder del mundial se iba comprimiendo hasta que, en una entrada a boxes de nuevo el equipo Red Bull estuvo lento lo que propició que Fernando saliera por delante. Desde ahí hasta el final, el asturiano rodó como un avión y marcando vuelta rápida tras vuelta rápida puso tierra de por medio con sus perseguidores, llegando a disfrutar de una cómoda ventaja de casi 20 segundos -algo impensable hace tan solo unas pocas carreras- por lo que se catapultaba hacia su victoria nº 27 que le iguala a toda una leyenda como el tricampeón del mundo Jackie Stewart, teniendo ya solo a cuatro pilotos por delante en este ranking tan especial.

El segundo escalón del podio resultó deslucido ya que el equipo Red Bull desbarató las esperanzas del australiano Mark Webber al vetar el adelantamiento a su compañero que rodaba a un ritmo superior a Sebastian Vettel, lo que le puso en bandeja la posición. El alemán dejó claro que es un piloto ganador cuando las cosas funcionan a la perfección, pero en cuanto encuentra alguna oposición se desinfla, y así, resulta poco comprensible como fue incapaz de superar en la pista a Lewis Hamilton que arrastraba problemas de neumáticos y de consumo de carburante.

De nuevo es necesario resaltar el gran papel desempeñado por Jaime Alguersuari que partiendo desde la posición 17, concluyó en los puntos (10º) por tercera vez consecutiva. Pese al buen resultado obtenido, al finalizar la carrera el español no rebosaba felicidad lo que sin duda refleja el ansia por llegar más alto y le convierte en un claro merecedor de la teórica plaza vacante en el primer equipo –RBR- para la próxima temporada.

Se hace necesario hablar de la polémica de los difusores soplados, que alcanzó su cénit en Gran Bretaña, ya que si bien, a tenor de lo visto en esta carrera parece que la prohibición perjudica al equipo de la bebida energética, que nadie descarte que en breve se vuelva a la situación primigenia. Más propio de un juego de niños que de un deporte de máximo nivel, el cambio de reglas a mitad de partido solo puede ser calificado bochornoso. Que si la permisividad del uso del soplado solo sería aplicable al 10%, que si luego al 20%, más tarde al 50%...en fin un lío difícil de entender incluso para los implicados en ello. Es lamentable que a estas alturas de la película se quiera alterar el guión para dar más emoción al campeonato y evitar lo que el título pronto tenga dueño. Razones no le faltan a Red Bull para montar en cólera en defensa de sus intereses. No parece justo que siendo los difusores soplados en retención un sistema por todos utilizado se castigue al que mejor hace sus deberes. No tiene sentido. O sí, desde el punto de vista del dueño de este circo (con minúscula, ya que parece que es en lo que se está convirtiendo)…

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