Fin de semana redondo para Fernando Alonso en la carrera que marca el ecuador de la temporada. Bajo una intensa lluvia obtuvo una soberbia pole, demostrando una vez más que cuando el líquido elemento hace acto de presencia pocos pueden hacerle sombra. Además, ha logrado una sólida y trabajada victoria fruto de un gran ritmo de carrera. Y, por si eso fuera poco, sus directos rivales en la lucha por el campeonato, han firmado discretas posiciones o se han retirado como fue el caso de Lewis Hamilton. Por su parte, Mark Webber, segundo clasificado en el mundial, después de haber sido penalizado con 5 posiciones en la parrilla de salida por haber sustituido la caja de cambios de su Red Bull, ha concluido en una modesta octava posición.
Más no se puede pedir para el piloto del equipo de Maranello. Dominio desde la primera hasta la última vuelta. El español sigue cimentando un sólido liderato fruto de su aplastante regularidad. No en vano es el único piloto que ha logrado puntuar en todas las carreras (y ya tiene a tiro de dos el record de Schumacher, de máximo número de carreras consecutivas puntuando). Y es que la efectividad y sobre todo la regularidad del asturiano desespera a sus competidores. A poco que su coche se acerca en rendimiento a los mejores, su talento compensa las carencias el F2012 y logra imponerse a sus rivales como ha ocurrido en Alemania.
La tercera victoria del año para el español y la que hace el número 30 de su carrera en la máxima categoría, viene precedida de una lucha y un asedio constante tanto por parte del Red Bull de Sebastian Vettel como por parte del McLaren de Jenson Button. Y no es exagerado decir que en esta peculiar batalla se encontraba en cierta desventaja, dado que sus perseguidores siempre contaban con la ayuda del sistema DRS (o alerón móvil, cuyo accionamiento permite incrementar la velocidad en la zona previamente establecida por la FIA en cada circuito).
Alonso conservó con solvencia su primera posición de salida y hasta la primera parada en boxes, para montar neumáticos duros, tuvo a Vettel pisándole los talones, aunque sorprendentemente el alemán nunca pudo superarlo, pese a contar con la inestimable ayuda del DRS en la larga recta del circuito de Hockenheim. El ritmo de Alonso incluso llegó, en algunos compases, a ser superior al de Vettel.
Ya con gomas duras, las tornas se invirtieron y el RB8 del alemán sacó mejor partido a los neumáticos hasta la parte final de la vida de los mismos, momento en el que el F2012 parece aprovecharlos mejor y en consecuencia mejoran los tiempos del bólido rojo. Por detrás del Ferrari y del Red Bull se aproximaba con paso firme el británico de McLaren, Jenson Button, que fruto de un ritmo impresionante pudo superar “in-extremis” a Vettel tras la segunda parada en boxes, situándose por detrás de Alonso al que pronto se acercaría peligrosamente. Y el juego por beneficiarse del DRS otra vez estaba servido. Y de ello sacó partido el de McLaren que presionó al Ferrari del asturiano manteniendo distancias de menos de un segundo en unas vueltas y de unas pocas milésimas más en otras. Alonso gestionó con maestría esa circunstancia y, unas veces ayudándose de los doblados, y otras veces marcando mejores parciales, logró zafarse del acoso del inglés que al final se dio por vencido y centró sus esfuerzos en conservar la posición frente a Vettel que se le acercaba peligrosamente. Entonces Fernando pudo respirar aliviado con la vista puesta en la bandera a cuadros.
En los últimos suspiros de la prueba, Sebastian Vettel aprovechándose del DRS se acercó a Button y protagonizó un adelantamiento aprovechando la parte exterior asfaltada de la pista, lo que a la postre le acarrearía una sanción de 20 segundos que le apearía de la segunda posición final, cayendo a la quinta plaza de la clasificación definitiva. Pudo ser un fallo de su equipo que no le ordenó devolver la posición a Button, circunstancia que hubiera atenuado la pérdida de puntos. Pero no, el alemán quería ganar en su patria, en el circuito que apenas dista
La décima prueba del mundial ha marcado el ecuador de la temporada y el balance no puede ser más positivo para Fernando Alonso. Con un comienzo de temporada decepcionante y preocupante debido a un pobre rendimiento del F2012, la aplastante regularidad del bicampeón asturiano y el avance experimentado por el equipo a partir de la prueba española, le han aupado a un liderato sólido, erigiéndose como favorito y claro rival a batir en la segunda parte del campeonato. Alemania ha sido el escenario que ha comenzado a clarificar los rivales al título, sentenciado a otros en su abandono de esta lucha.
La nota esperpéntica del Gran Premio vino de la mano de Lewis Hamilton, que en su carrera número 100 en Fórmula 1, protagonizó una legal, aunque absurda maniobra de desdoblaje de Vettel que marchaba segundo en esos momentos, llegando incluso a acosar a Fernando para lograr el mismo objetivo. Estas maniobras solo puede encontrar justificación lógica si pensamos que estaba ayudando a su compañero de equipo –cosa dudosa- puesto que él, ni siquiera estaba en zona de puntos (y al final tuvo que abandonar). Hay que reconocer que el británico es la pimienta de este deporte y que se han creado nuevas normas en el reglamento para prohibir, eso si “a posteriori” sus más alocadas acciones. Siempre hace cosas impensables para el resto. Quizás en Alemania quería demostrar que podía luchar con los primeros después de la mala fortuna que le mandó a la cola del pelotón cuando sufrió un pinchó apenas iniciada la prueba.
Pero si la cruz del equipo McLaren fue Hamilton, la cara la representa Button que vino a ratificar el paso adelante del equipo merced a las mejoras introducidas en el MP4-26. De esta forma y con la sanción de Vettel, el inglés obtiene la segunda posición que viene a sacarle del pozo en el que había caído tras su victoria en la primera cita de la temporada.
En casa de Mercedes-Benz, un Ferrari se impuso con dominio, y la situación no cayó en saco roto y para los más ávidos la broma en el podio estaba cantada. Fue el propio Niki Lauda que había las veces de entrevistador el que vino a decir que “un español, a bordo de un coche italiano diseñado por un griego, alcanzó la gloria en Alemania”. Nada más lejos de la realidad política que nos atenaza.
Hay que destacar el papel desempeñado por el otro piloto español de la parrilla, Pedro Martínez de la Rosa que logró quedar por delante del Marussia de Timo Glock, lo que ya es un pequeño éxito para el equipo español HRT. Narain Karthikeyan, lo que sigue diciendo mucho del buen estado de forma del español pese a su veteranía.
Resultado de la carrera tras la bandera a cuadros:
Resultado final de la carrera después de la sanción a Vettel:








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