lunes, 8 de octubre de 2012

G.P. Japón 2012: Vettel asesta un duro golpe a Alonso en la lucha por el campeonato.

¡Por favor, que alguien me despierte! Esto es lo que debió pensar Fernando Alonso cuando se vio obligado a poner pie en tierra en la primera curva del mítico trazado de Suzuka, después de haber quedado fuera de combate a las primeras de cambio. Es lo malo que tienen las pesadillas que, en algunas ocasiones, se convierten en realidad. La peor situación para él aconteció en la pista nipona. La suerte esta vez no rodó de su parte, más bien estuvo contra él. Acudió al país del sol naciente con 29 puntos de margen frente a Sebastian Vettel y se marchó con tan solo 4. En la crono únicamente pudo hacer el séptimo mejor tiempo debido a que le perjudicó una bandera amarilla por un trompo que protagonizó Kimi Raikkonen cuando iba delante de él y que apenas duró el tiempo que tardó en pasar el español. Iba marcando buenos parciales como para quedar tercero o cuarto, pero el infortunio le relegó a posiciones más retrasadas. Tomó la salida en la sexta posición –beneficiado por la sanción de 5 puestos que pesaba sobre Jenson Button por haber sustituido su caja de cambios- y en la primera curva, de nuevo Kimi Raikkonen iba a convertirse en su bestia negra cuando tocó con su alerón delantero la rueda trasera izquierda del Ferrari que pinchó y provocó un trompo y, por ende, la segunda retirada del año del piloto español y un serio traspiés en su pugna por el anhelado tricampeonato.

Corría el año 2006 cuando Alonso pilotaba en Suzuka el Renault R26 por detrás del Ferrari 248 F1 de Michael Schumacher que dominaba la prueba y caminaba con paso firme hacia la consecución de su octavo campeonato del mundo –el sexto consecutivo-. Pero de repente, salió humo del motor del Ferrari del alemán. Parecía increíble, pero después de una fiabilidad de hierro durante años, el motor del Ferrari se había roto, dejando al Kaiser compuesto y sin novia. Ello dejó en bandeja la victoria al español, que salió de Japón con un campeonato casi en el bolsillo. Pero las carreras son así de caprichosas y seis años más tarde Alonso sale de esta pista con una seria hemorragia de puntos perdida de cara a sus aspiraciones al título. Ahora pilotaba un bólido rojo y el coche que provocó su infortunio fue un Lotus, o lo que es lo mismo un Renault… Suzuka le enseñó el camino de la gloria y ahora le pone a los pies de los caballos. En aquella carrera, Felipe Massa concluyó segundo y Jenson Button cuarto, curiosamente el mismo resultado firmado por ambos este año.

El abandono de Alonso, unido a la excelente carrera firmada por Sebastian Vettel, propicia que la lucha por el campeonato se haya comprimido, y que las cinco carreras que restan para conclusión de la temporada se conviertan en un minicampeonato de lo más emocionante. El alemán ha sido el claro dominador de la carrera nipona, dándose un paseo triunfal y logrando además su segundo Grand Chelem –esto es, marcó la pole, lideró la carrera de principio a fin, obtuvo la vuelta rápida y también la victoria-. Lo cierto y verdad, a la vez que preocupante, es que parece que estábamos en presencia de una carrera del año pasado. El piloto de Red Bull no tuvo oposición alguna. Simple y llanamente vapuleó a sus contrincantes. Se convirtió en el dueño y señor de una prueba que siempre le ha sido propicia. No en vano, logró su tercera victoria en Suzuka y el cuarto podio consecutivo. Además con su pole nº 34 se sitúa tercero en el ranking de poles detrás de Ayrton Senna y de Michael Schumacher. Pero es que con la victoria lograda en Japón ya ha superado a Juan Manuel Fangio en este singular registro. Sin duda, unos números impresionantes para el joven piloto alemán que rueda con paso firme hacia la consecución de su tercer título consecutivo.

En un escenario que a priori beneficiaba a los Ferrari, sorprende el salto cuantitativo experimentado por el equipo de la bebida energética que parece haber encontrado el buen camino de la evolución, aventajando en nada menos que 8 décimas a sus rivales. Ya dejaron constancia de ello en la clasificación logrando ocupar las dos primeras posiciones de la parrilla, pero lo preocupante es que ese rendimiento espectacular lo hayan podido mantener durante la carrera. Se les escapó el doblete debido a que Webber, que partía desde la segunda posición de la parrilla, fue arrollado en la primera curva por el piloto francés del equipo Lotus, Roman Grosjean, que de nuevo hizo de las suyas en los primeros lances de carrera –ya provocó la melé en la primera curva de Spa que dejó fuera de combate a Fernando y a Hamilton-. Pese a todo, el australiano del equipo de Milton Keynes logró concluir la prueba en la novena posición. Esperemos que el dominio aplastante de Red Bull sea un espejismo de una carrera, ya que de lo contrario, ¡señores!, el título ya tiene dueño. Así de claro. No parece que Ferrari esté en disposición de hacerles frente.

Si algo quedó claro en Suzuka es que Alonso está muy cabreado. Sabe que es líder del mundial, gracias a su talento y a los problemas de fiabilidad y mala suerte de sus rivales en momentos puntuales, pero no por contar con una montura a la altura del objetivo que persigue. Las carencias del coche han sido una constante desde el inicio del campeonato. Lo dijo claro tras la clasificación. Con el coche que tiene, solo puede disfrutar del sueño de ser primero, hasta que se lo arrebaten. Es duro, pero es lo que hay. “Cuando yo decía el jueves que era un pequeño milagro que estemos liderando no era por decirlo, es un hecho. Estamos con el coche a ocho décimas más o menos de los que hacen la Pole y lideramos el Campeonato del Mundo. Nosotros no nos lo explicamos muy bien, supongo que la gente tampoco", explicaba el español.

Pero no todo fue malo en el seno del equipo de Maranello. Felipe Massa, que había partido desde la décima posición, se vio beneficiado por las circunstancias de los abandonos prematuros en posiciones delanteras y gracias a una buena estrategia en la primera parada, logró concluir en la segunda posición, poniendo fin así a una racha de treinta y cinco carreras sin subir al podio. No lo hacía desde Corea 2010.  Sin duda, los números más nefastos de un piloto de la Scuderia. No creo en el talento del brasileño. No es creíble que ahora, justo cuando su continuidad está en entredicho, firme actuaciones decentes. Desde que se le escapó el título en 2008 nunca ha estado a la altura del coche ni del equipo. Es regular, sí, pero en posiciones indecentes para un Ferrari. Se resiste a ser el segundo piloto pese a que los datos son aplastantes en su contra. Con el mismo coche, su compañero lidera el Mundial. El equipo se pierde en la lucha por el campeonato de constructores al no poder sumar habitualmente los puntos del monoplaza que pilota el brasileño. En fin, en Maranello sabrán, pero una renovación sería un error. Tiempo al tiempo.

Para júbilo y delirio de los siempre extraordinarios aficionados japoneses, su compatriota, el piloto de Sauber, Kamui Kobayashi, ha logrado concluir en tercera posición, configurando un podio de lo más insólito. Este resultado supone el tercer podio en la categoría un piloto de este país oriental. En primero en lograrlo fue Aguri Suzuki en el Gran Premio de Japón de 1990, a los mandos de un Larrousse con motor Lamborghini V12.  En 2004 repitió gesta Takuma Sato, en el Gran Premio de Estados Unidos en 2004, pilotando un BAR Honda. No es de extrañar, por tanto, que el hito obtenido por Kamui hubiera provocado que la apasionada afición japonesa, que una vez que finaliza la carrera no me mueve de sus asientos para ver repetida la carrera en las pantallas gigantes, haya disfrutado de una gran la fiesta en las gradas del circuito de Suzuka.

Se hace obligado mencionar la decepción absoluta del equipo McLaren, que pasó de ser favoritos a diluirse tanto en clasificación como en carrera ofreciendo un pobre rendimiento, siempre lejos del ritmo de los monoplazas de Red Bull. Button luchó hasta el final por el podio, pero Hamilton que se había equivocado con los reglajes, defraudó a su pretensión de luchar sin piedad por el campeonato. Complicado lo tiene ya el piloto británico que se encuentra a 42 puntos del líder. El anuncio de su marcha a Mercedes para la temporada que viene quizás haya tenido algo que ver en este bajón de rendimiento.

Faltan cinco carreras para conocer el campeón del 2012 y Sebastian Vettel ha dado un salto de gigante en esa contienda. Esperamos que las largas rectas del circuito de Corea frenen el ímpetu del bravo piloto alemán y a la vez, que los chicos de Ferrari proporcionen al bicampeón español el material necesario para plantarle cara. Ya no vale jugar a la defensiva, ahora hay que atacar. Lo positivo de todo esto es, sin duda, que las próximas carreras nos depararán emoción a raudales.

Baile en el mercado de pilotos.

Las muchas y variadas sorpresas que nos ha deparado la semana previa a la cita japonesa,  han abierto la veda de los fichajes y traspasos de pilotos. Hamilton se marchará a Mercedes, lo que ha propiciado que el equipo de Woking haya fichado al mexicano Sergio Pérez. Sin duda un binomio muy a tener en cuenta en la próxima temporada.

Por su parte, Michael Schumacher desveló un secreto a voces: el anunció su retirada a finales de la presente campaña. Después de un periplo de tres temporadas se da por vencido. No le ha salido a cuenta. Ha maltrecho una pequeña parte de su leyenda, enturbiando su halo de heptacampeón, aunque está claro que es, y seguirá siendo por mucho tiempo el mejor piloto de la historia, al menos los números le dan la razón. Es el hombre que ostenta casi todos los récords: 7 títulos mundiales -5 de ellos logrado de forma consecutiva-, 91 victorias –casi la suma del 2º y el 3º en tan preciado ranking- 155 podios, 77 vueltas rápidas…En fin una "rara avis" que difícilmente vuelvan a ver nuestros ojos. Se va el mito, la leyenda viva de este deporto.

La retirada del Kaiser debió de materializarse definitivamente en aquel G.P. de Brasil de 2006 cuando anunció por primera vez su abandono, pero su talento y sus ganas de competir le llevaron a retomar la competición en 2010 de la mano de Mercedes. En su corta “jubilación” llegó a competir en carreras de motos. Tal era su obsesión por alcanzar la perfección y la victoria que incluso llegaba a alquilar un circuito para entrenar sin descanso. Pero después de sufrir un grave accidente que apunto estuvo de dejarle cojo, se dio cuenta que las dos ruedas no son como las cuatro…Queda claro que la juventud pisa fuerte y que ha sucumbido ante una F1 tan tecnológica que, para un piloto acostumbrado a monoplazas de otra generación ha sido un hándicap imposible de superar: “Básicamente, he decidido retirarme a final de año. Aunque todavía soy capaz de competir con los mejores pilotos, de alguna manera es bueno decir adiós y eso es lo que voy a hacer esta temporada. Esta vez incluso quizá será para siempre", declaró en la rueda de prensa donde desveló la retirada. “En 2006 dije que mis pilas estaban vacías y ahora están en alerta roja. No sé si hay tiempo para recargarlas, pero estoy deseando que llegue mi libertad", añadió.

Resultado de la carrera japonesa:



1 comentario:

  1. Si tuviera que apostar entre Alonso y Vettel sin duda sería el alemán mi elección.El rosco de Suzuka es un lujo demasiado grande viendo la tendencia de unos y otros.
    En la India puede declinarse la balanza definitivamente.
    aficionalmotor.blogspot.com

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