lunes, 3 de septiembre de 2012

G..P. Bélgica 2012: Alonso sale ileso de un grave accidente en una carrera dominada por Button.

El regreso de las vacaciones no ha podido ser más accidentado. El mítico circuito de Spa-Francorchamps, favorito de casi todos y ejemplo de pista donde el talento del piloto tiene más relevancia que en los modermos trazados, nunca ha sido cuna de buenos augurios para Fernando Alonso que atesora cinco abandonos en nueve participaciones.  

Esta vez la “mala suerte deportiva” se cebó con el asturiano que no pudo pasar de la primera curva -la horquilla de La Source: un embudo que ha sido testigo de más accidentes en carreras pasadas-, al verse arrollado por el monoplaza de Roman Grosjean que se reveló artifice del accidente múltiple que dejó fuera de carrera a cuatro pilotos, entre ellos, a Lewis Hamilton que, fruto de la carambola, también golpeó fuertemente al monoplaza rojo del propio Alonso. La salida del coche de seguridad fue inevitable, y eternos fueron los segundos que tardó el astuario en salir del destrozado F2012. Al final, y pese a la virulencia y espectacularidad del accidente, nadie resultó lesionado, lo que no deja de ser un motivo suficiente de alegría. No en vano, la tragedia acechó al español cuando el negro Lotus voló a escasos centrímetros del cokpit de su Ferrari. Fernando declaró después que “sintió una sensación como si le hubiera arrollado un tren”.

La  temeraria acción del piloto francés ha sido merecedora de una sanción ejemplar por parte de la FIA. Una penalización que no se producía desde hacía 18 años: la suspensión de una carrera y la imposición de una multa pecuniaria de 50.000 euros –que pagará de su bolsillo- por haber infringido nada menos que tres normas del reglamento: la que prohibe causar una colisión; la que castiga maniobras que puedan obstaculizar a otros conductores; así como la que recuerda la prohibición de conducir en una forma que se considere potencialmente peligrosa hacia otros conductores en cualquier momento. Y es que el piloto de Lotus se lo estaba ganando a pulso. Ha tenido encontronazos en siete de las doce salidas, y es el piloto que menos vueltas acumula a lo largo de la temporada.

En el plano puramente deportivo, la prueba belga que abría la segunda mitad del campeonato tuvo un claro e indiscutible dominador, el británico Jenson Button, que tras una pole sobervia y una única parada en boxes disfrutó de una cómoda y solitaria carrera, convirtiéndose en el primer piloto que logra esta temporada dominar una prueba de principio a fin. El de McLaren no es prolijo en poles. De hecho no marcaba una desde el G.P. de Mónaco del 2009, año de la consecución de su primer y único título mundial.

La segunda posición fue a parar a manos de Sebastial Vettel que, tras una buena estrategia a una parada –solo Button y él optaron por ello-, logró enmendar la mala actuación protagonnizada en la clasificación donde quedó apeado de la Q3. Gracias a este resultado el bicampeón alemán se aupa al segundo puesto de la clasificación del Mundial, a 24 puntos de Fernando Alonso, arrebatando la posición a su companero de equipo, Mark Webber (que está a 32 puntos del líder), quién saliendo desde la duodécima posición debido a la penalizacion de cinco puestos por cambiar la caja de cambios de su RB8, solo pudo ser sexto por detrás de Felipe Massa que firmó su segunda mejor actuación de la temporada. ¡Por fin! el brasileño de Ferrari echa una cable a su compañero y realiza una carrera digna del monoplaza que pilota.

El tercer peldaño del cajón fue para del finlandés de Lotus, Kimi Raikkonen, del que se esperaba algo más a tenor de las espectativas generadas por el buen funcionamiento del sistema de doble DRS, por cuyo desarrollo ha apostado con tanta insistencia su escuadra, pese a que estará prohibido en la próxima temporada. No osbtante Kimi, a la chita callando, se pone cuarto del Mundial a tan solo un punto de Webber, revelándose en un rival digno de tener en cuenta en la lucha final. De nuevo estará con la caña desplegada al igual que lo hizo en el año 2007 cuando, recordemos, el finlandés obtuvo el título a lomos de un Ferrari sin haber realizado un papel relevante durante la temporada, pero sabiendo aprovecharse de la la famosa y esperpéntica guerra desatada en el seno del equipo McLaren, que fue auspiciada por su director de equipo, Ron Denis, que decidió apostar a toda costa por el debutante Hamilton en detrimento del bicampeón Alonso.

Volviendo al presente, las luchas y los adelantamientos en la decimosegunda prueba del campeonato fueron constantes en todos los frentes, salvo en la lucha por la victoria que, como hemos dicho tuvo desde el principio un sólido destinatario, a la vez que la segunda posición se perfilaba a favor de Sebastiam Vettel, merced a un buen pilotaje y a una estrategia de una parada. Sin embargo, al estar implicados varios pilotos, la disputa por el tercer peldaño del podio deparó momentos intensos y de especial emoción. Incluso el mismísimo Michael Schumacher, que cumplía aquí nada menos que 300 Grandes Premios, protagonizó espectaculares lances en su lucha con Kimi Raikkonen, que a la postre le adelantó magistralmente en la mítica curva de Eau Rouge.

En resumen y pese a su abandono, el resultado para Fernando Alonso no ha sido tan catastrófico como podría parecer. Salió ileso de un accidente que bien pudo haber tenido consecuencias nefastas, y deportivamente hablando, aún mantiene una ventaja respetable al frente del Mundial. Además, la siguiente carrera se disputará en el Templo de la Velocidad, en Monza, en casa de Ferrari, lo que siempre es un aliciente para todo el equipo de los bólidos rojos.

No obstante, es una lástima que el piloto español haya visto truncada su extraordinaria racha de 23 carreras consecutivas sin dejar de puntuar, y se haya quedado a las puertas del récord de Schumacher que logró sumar una sol más.

Resultado final de la carrera:





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